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AGOSTO 2014
2011-10-18
Los efectos del refresco en nuestro cuerpo
México es el mayor consumidor de refrescos en el mundo. La ingesta por persona asciende a 163 litros al año, mientras que en Estados Unidos, sobrepasa los 118 (alrededor de un 40% menos que en nuestro país).

El hábito de consumir refrescos ocasiona que las enfermedades crónico-degenerativas ya estén presentes en niños y jóvenes.

Por diferentes circunstancias, los refrescos han ganado muchísimo terreno en el mercado mexicano. Han bajado sus precios a tal grado que resulta más accesible comprar un refresco que una botella de agua.

La mayoría de los químicos utilizados en los refrescos, según estudios realizados por la Universidad de Harvard, aceleran considerablemente el envejecimiento de los músculos, piel y corazón; todo esto debido a las consecuencias nocivas. Basta con beber 2 latas a la semana para comenzar a notar estos efectos prematuros.

Además, el exceso en el consumo de los refrescos perjudica distintos órganos de nuestro cuerpo. El azúcar incrementa la posibilidad de padecer tanto sobrepeso como obesidad y favorece el desarrollo de caries, incluso en los niños que aún no tienen dientes.

El fósforo minimiza la absorción de calcio en nuestros huesos, lo que predispone la aparición de osteoporosis y el desarrollo de piedras en los riñones. El sodio puede desencadenar hipertensión arterial y la cafeína altera el sistema nervioso, ocasionando insomnio.

Por estas y otras razones, The Fit Club te recomienda sustituir las bebidas gaseosas por aguas de sabor, preparadas con frutas naturales de temporada.

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